domingo, 21 de junio de 2020

Piden proceso para Altifibers por trabajar en cuarentena



Los trabajadores de la empresa paceña Altifibers piden que se inicie un proceso en contra de los ejecutivos por haber trabajado en el periodo de cuarentena total bajo el rubro de los productos congelados, detalló el asesor legal de los trabajadores, Marcelo Inchausti.

La empresa consiguió permisos para que sus trabajadores sigan movilizándose pese a las restricciones.

Según informaron, sacaron permisos como empresa de productos congelados.

“En plena cuarentena total se les otorgó permiso por un rubro al que no pertenece la empresa, y lo peor de eso es que la Cámara de Industria manda la lista y coloca a la empresa Altifibers como que pertenece a ese rubro”, dijo el abogado.

Inchausti señaló que la empresa recibió el permiso del Ministerio de Gobierno a partir de esa situación, pese a que la empresa se dedica al rubro de los textiles.

Ésta es la única empresa que hasta el momento fue denunciada por haber mantenido sus labores pese a la cuarentena total y las restricciones de circulación.

Luego de la cuarentena, la empresa definió despidos de trabajadores. Sin embargo, luego de una denuncia ante la Jefatura del Trabajo, fue conminada a reincorporar a su personal.

En el caso de las otras empresas que fueron denunciadas por despidos presuntamente injustificados, Sendtex y Prosil en Cochabamba, ambas detuvieron sus actividades productivas mientras regía la cuarentena total en el país por la Covid-19.



SENDTEX: AUDIENCIA SERÁ EL MARTES

La audiencia de la empresa Sendtex fue programada para el martes, informó Marcelo Inchausti, asesor legal de los trabajadores.

La empresa se declaró en quiebra y los trabajadores reclaman cinco meses de salarios.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Altifibers pagó beneficios sociales a 145 extrabajadores



El pago se efectuó de manera directa en algunos casos y en otros a través de abonos en fondos en custodia del Ministerio de Trabajo. Quedan solo 36 colaboradores, que recibirán beneficios luego de concluir tareas administrativas pendientes.




Altifibers SA, la empresa textil que a principios de este mes decidió suspender operaciones por “fuerza mayor”, pagó la totalidad de los beneficios y derechos sociales a 145 de los 181 trabajadores que figuraban en sus planillas del mes de mayo. Quedan 36 personas que recibirán sus beneficios cuando concluyan tareas administrativas pendientes.

“Efectivamente hicimos el esfuerzo de gestionar los recursos necesarios para cumplir con nuestras obligaciones, en los plazos establecidos por Ley, y estamos en condiciones de informar que, a la fecha, se ha pagado beneficios a 145 personas, a unos de manera directa y a quienes no se presentaron a través de fondos en custodia del Ministerio de Trabajo”, explicó el gerente de Altifibers, Alfredo Ascarrunz.

El ejecutivo aclaró igualmente que existe un grupo de 36 trabajadores que vienen colaborando con tareas pendientes y procesos administrativos, “que una vez concluidos también podrán cobrar los beneficios que les correspondan”.

Ascarrunz destacó el hecho de que, a pesar de tener muchos compromisos, la empresa decidió priorizar la situación de los trabajadores, “pues se trata de colaboradores que en muchos casos han sido parte de la familia Altifibers desde hace más de dos décadas”.

“Estamos conscientes de las consecuencias que tiene la suspensión indefinida de nuestras operaciones, pero en lo inmediato no existen alternativas que nos permitan visualizar una salida diferente a la que elegimos”, añadió.
Mercados

El ejecutivo recordó que la suspensión de operaciones obedece a que los principales mercados de exportación de los textiles de llama y alpaca producidos por Altifibers están cerrados y que la mayoría de los pronósticos indican que esta situación no cambiará en el largo plazo.

La mayor parte de las exportaciones de la empresa estaban dirigidas a Italia y China, dos de los primeros países en cerrar sus fronteras en los primeros meses de este año.

“En nuestro caso los problemas comienzan incluso antes del inicio de la cuarentena en Bolivia, porque tuvimos un primer trimestre muy difícil y con una caída drástica de nuestras ventas al exterior”, dijo.

Ascarrunz agregó que, para los socios, el personal administrativo y los empleados es muy doloroso haber llegado a un desenlace ajeno a su control. “Lo que sí podíamos hacer era cubrir los beneficios y demás compromisos con el personal. Eso estaba en nuestras manos y gracias a Dios pudimos hacerlo”, concluyó.

lunes, 18 de mayo de 2020

Textilón se reactivará con ventas en línea y delivery

La empresa boliviana de ropa interior, pantimedias, medias, camisetas, pijamas y otros, con 50 años de antigüedad y cuyos propietarios son la familia Handal, da empleo a unos 120 personas.



Ofrecer los productos de formar virtual y hacerlos llegar hasta la puerta de la casa del cliente es la estrategia con la que reiniciará operaciones Textilón.

“Estamos trabajando en cómo vamos a volver a operar. Queremos comercializar vía delivery y estamos esperando permisos del ministerio para hacer circular a la gente a los almacenes y despachar los productos”, señaló a La Razón Facundo Senes, gerente general de Textilón.

Senes explicó que el desafío para las empresas ante la pandemia es actualizarse. “Sabemos que la gente va a querer recibir en su casa la mercadería y para ello (las entregas) se cumplirán con rigurosos sistemas de seguridad”.

Textilón es una empresa boliviana de ropa interior, pantimedias, medias, camisetas, pijamas y otros con 50 años de antigüedad, propiedad de la familia Handal, en la que trabajan unos 120 empleados. Sin embargo, desde el 20 de marzo pusieron pausa por la emergencia sanitaria a causa de la COVID-19.

“Actualmente opera un grupo reducido de personas con la producción de barbijos porque sabemos que escasean. La idea fue modificar la línea de producción y poner a disposición la fábrica”.

El primer lote de 10.000 barbijos fue donado al Ministerio de Defensa. “Buscamos proveedores locales que tengan la tela certificada y aprobada. Encontramos varias empresas que estaban importando y conseguimos una que nos dio una tela de triple capa antimicrobiana. Con esto comenzamos con los primeros lotes”.

Los próximos lotes serán donados a diferentes ministerios, según el requerimiento.

Además, la empresa ha decidido apostar por un nuevo sector que son los bebés con bodys de algodón Pima para recién nacidos hasta bebés de dos años. “Hemos ido revolucionando el servicio al cliente y al día de hoy vendemos el mundo de segunda piel”, precisó el gerente.



La icónica marca boliviana Textilón adapta su línea de producción para fabricar barbijos

Las primeras partidas de su nueva línea son destinadas íntegramente a donaciones para quienes están en primera línea resguardando la vida de los bolivianos. La finalidad es proveer a la población de un elemento tan esencial para evitar el contagio del coronavirus


Luego de un intenso trabajo para adaptar sus líneas de producción, Textilón, la emblemática marca boliviana de productos textiles de segunda piel dirigidos para toda la familia, inició desde el 6 de abril a fabricación de barbijos con la finalidad de abastecer a la población de un producto básico, como es el barbijo para evitar el contagio del Covid-19.

Esta iniciativa surgió del presidente de esta reconocida firma, que no dudó en poner a disposición de la sociedad toda la estructura y recursos de la compañía para fabricar las mascarillas. Los primeros lotes de barbijos fueron donados y entregados a todas las personas que están en primera línea luchando para preservar la vida de todos los bolivianos, manifestó el gerente general de Textilón, Facundo Senes. “Hoy la decisión es sumar un grano de arena al país y al sistema sanitario”.

Las partidas restantes tendrán costo y estarán disponibles para que la población las pueda adquirir, los mismos que tendrán, al igual que sus productos textiles, la calidad que caracteriza a esta marca. En paralelo a la fabricación de las mascarillas, la firma continuará con su línea tradicional de textiles, una vez que se levanten las medidas sanitarias.



Senes explicó que los barbijos están fabricados con tela quirúrgica de triple capa, hecha 100 % de polipropileno, que posee una lámina interna antimicrobiana muy eficaz para prevenir el paso de microorganismos y de esta manera evitar el contagio del coronavirus.

Mientras en Bolivia las medidas sanitarias se mantienen, Textilón trabaja para acondicionar sus locales de venta y su oferta y de esta manera continuar atendiendo a sus consumidores de una forma completamente segura. Esta situación le permitirá a la marca estar lista para cuando la cuarentena se levante y se permita a la población retornar paulatinamente a sus actividades cotidianas.

Textilón también se ha adaptado como empresa para comercializar sus productos vía online. El año pasado implementó su plataforma digital para el área de ventas, ahora ha aprovechado la cuarentena para perfeccionar dicho sistema, tanto para su línea de barbijos como de sus textiles.

A medida que varios países del mundo se preparan para reiniciar lentamente sus actividades, el uso de barbijos o mascarillas es cada día más reconocido a escala mundial como un elemento esencial en la prevención de nuevos contagios por su capacidad para prevenir la dispersión del virus.

viernes, 15 de mayo de 2020

Textilón adapta su línea de producción para fabricar barbijos



Luego de un intenso trabajo para adaptar sus líneas de producción, Textilón, la icónica marca boliviana de productos textiles de segunda piel dirigidos para toda la familia, inició el 6 de abril la fabricación de barbijos con el fin de proveer a la población de un elemento ahora esencial para evitar el contagio de la Covid-19.

La rápida adaptación de sus procesos de fabricación y el entrenamiento acelerado de su equipo humano permitieron la creación de una línea de producción especial de barbijos, los cuales, en primera instancia, han sido distribuidos a sus colaboradores y familiares. Luego, las primeras partidas serán donadas íntegramente a los grupos más vulnerables que hoy están ayudando a proteger la vida de todos nosotros.

Los barbijos producidos en Textilón están fabricados con tela quirúrgica de triple capa hecha 100 por ciento de polipropileno, que posee una lámina interna antimicrobiana muy eficaz para prevenir el paso de microorganismos.

A medida que varios países del mundo se preparan para reiniciar lentamente sus actividades, el uso de barbijos es cada día más reconocido en todo el mundo como un elemento esencial en la prevención de nuevos contagios por su capacidad para prevenir la dispersión del virus.

Mientras en Bolivia las medidas de contención de la pandemia se mantienen, Textilón trabaja sin parar acondicionando sus locales y su oferta para continuar atendiendo a sus consumidores de una forma completamente segura cuando la cuarentena se levante y permita a la población retornar paulatinamente a sus actividades normales.

“Es un orgullo para nosotros como empresa, a través del Ministerio de Defensa, lograr que la primera donación de 10.000 barbijos esté destinada a quienes trabajan incansablemente para resguardar la vida de los bolivianos”, expresó el presidente de Textilón, Leonardo Handal.

Textilón acompaña a las familias bolivianas desde hace más de 50 años con el propósito de inspirar a las personas a vivir vidas extraordinarias con pasión y alegría. Hoy más que nunca reafirma su compromiso para mantenerse a su lado preservando lo más importante: la vida de las personas.