viernes, 7 de julio de 2017

Productores de textiles reciben capacitaciones


PROGRAMA

Hoy, las capacitaciones en el Polideportivo inician a las 10:00 y concluyen a las 18:30. Mañana, entre las 9:30 y las 18:00, en la Casa de la Cultura Universitaria está prevista una Feria Textil.

Decenas de productores de textiles de Sucre y Potosí comenzaron a capacitarse y tomar contacto con proveedores de maquinaria, insumos y servicios financieros en un encuentro organizado por el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, en coordinación con el Gobierno Municipal y Pro Bolivia, cuyo objetivo es posicionar a la Capital como centro de producción textil del sur del país.

El encuentro que se realiza en el Polideportivo de Garcilazo, comenzó ayer con la capacitación a los productores de textiles en automatización de máquinas para la confección a cargo de la representante de la importadora de máquinas Jack, Lenny Apaza, luego Álex Zegarra de la empresa Todo Telas expuso sobre los beneficios del uso del algodón para las confecciones; también hubo capacitación en educación financiera y software en las Micro y Pequeñas Empresas (MYPES).

En esta jornada, a partir de las 10:00, los productores se capacitarán en blanqueado de algodón, teñido de algodón y teñido de alpaca a cargo de la empresa Quimitex, luego la Cámara Argentina de Innovación Textil (CAITA) se encargará de actualizar sobre los procesos industriales del diseño de indumentaria, manufactura y sublimación textil, entre otros entrenamientos.

“Queremos que aprovechen cada una de las ocho capacitaciones que vamos a tener en este encuentro”, señaló la secretaria Municipal de Desarrollo Económico, Jimena Campos, en el acto de inauguración.

En el encuentro que concluye hoy, varias empresas exponen maquinaria e insumos para la producción textil, además los bancos ofrecen servicios financieros. Los organizadores invitaron a los productores y la población a visitar el evento.

“Este es el inicio de varias actividades que tienen como objetivo, juntamente con el Gobierno Municipal, de posicionar a Sucre como centro de producción textil en el sur del país”, comprometió el coordinador regional de Pro Bolivia, Jamil Campero.

lunes, 3 de julio de 2017

Todo listo para la Expotextil 2017 en Santa Cruz


Con el eslogan siente, produce y consume lo Hecho en Bolivia, el sector textilero de Santa Cruz presento la Expotextil 2017, evento que se llevara a cabo del 27 al 30 de este mes en el pabellón Brasil del campo ferial de Fexpocruz.

A decir de los organizadores, en el evento participaran unidades productivas que se dedican a la confección de ropa de trabajo, uniformes para entidades publicas y privadas, ropa para niños, indumentaria deportiva, entre otras prendas.

Se informo de que durante los cuatro días que dure la feria el ingreso al área de exposición será libre y que la oferta incluirá precios competitivos.

viernes, 30 de junio de 2017

Organizan encuentro sobre la producción de textiles



Buscando articular a productores de textiles del sur del país y proveedores de maquinaria e insumos, el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, en coordinación con la Alcaldía de Sucre y Pro Bolivia, organiza un encuentro para el próximo 6 y 7 de julio en el Polideportivo de Garcilazo.

En las dos jornadas, los productores de textiles recibirán capacitación gratuita sobre el uso de nuevas tecnologías, manejo de materia prima e insumos, y tomarán contacto con empresas proveedoras y entidades financieras. Al día siguiente, sábado 8 de julio, en la Casa de la Cultura Universitaria, se realizará una feria textil y pasarela de modas.

“Estos eventos que generan una articulación específica en la necesidad de materia prima, insumos y maquinaria es importante visibilizarlos, en ese marco nuestros hermanos productores van a tener la oportunidad de ver, en función a los proveedores, maquinaria, materia prima e insumos”, manifestó el viceministro de la Micro y Pequeña Empresa, Saturnin Ramos.



miércoles, 14 de junio de 2017

Comerciantes de ropa de invierno deploran bajas de 30% en ventas



Noemí Guzmán decidió cerrar su fábrica de calzados en 2012, desilusionada por la fuerte carga impositiva y constantes demandas laborales, ya que no podía afrontar los costos de los beneficios sociales impulsados por el Gobierno Central. De este modo, puso fin a su sueño de 15 años, llenos de sacrificios, pero también de deudas en el banco, ya que durante este periodo invirtió 200 mil bolivianos en materias primas y otros 200 mil en maquinarias y equipamientos.

Desde hace tres años ofrece ropa de invierno en su tienda ubicada en la avenida San Martín, a pocos metros del Palacio de Justicia de Cochabamba. Dejó la producción nacional para dedicarse a la reventa de productos importados. Para ello tuvo que despedir a las 35 personas que empleaba en su emprendimiento. A pesar de sus esfuerzos, considera que poco se vende hasta el momento.

“Estamos en la lucha, no está mejor”, sostiene para describir el estado actual de su negocio. En junio del año pasado lograba vender unas 30 prendas por día. Este año, la cifra ronda por los ocho. “Muy poca gente compra, estamos hablando de un porcentaje mínimo porque la mayoría de la gente compra en el mercado ropa nacional, y en este lugar están usando las del banco, abogados, del juzgado”, agregó.

Cae la temperatura, y con él las temperaturas, pero las ventas de ropa invernal parecen estar igual de frías. Al menos así lo expresan los comerciantes de esta indumentaria en los mercados de la zona sud, tiendas y otros centros comerciales, en entrevista con este medio.

Los vendedores advierten, en promedio, de una caída en las ventas que varía entre el 20 y el 30 por ciento con relación a junio del año pasado. El contrabando, la fuerte competencia, la oferta de ropa usada y un contexto de crisis económica nacional son algunos de los factores señalados por los comerciantes para interpretar las bajas ventas en lo que va del mes.

En contrapartida, las prendas de vestir también suben de precio. Los vendedores calculan que hubo un promedio de 20 bolivianos de incremento por unidad, lo que contribuye a agravar la situación del comercio durante la temporada de frío.

Los comerciantes minoristas adquieren las prendas importadas desde los puertos de Chile y Perú, con un fuerte porcentaje de ropa fabricada en Corea del Sur, seguida por la mercadería china, según los testimonios coincidentes recabados por los comerciantes.

Por su parte la vestimenta nacional es relegada por los comerciantes, ya que consideran que no tienen una buena calidad de materias primas, aunque sí de costura. Por este motivo, ofrecen prendas fabricadas en La Paz, seguidas de las cochabambinas.

El caso de Noemí Guzmán no es el único, más al contrario, se repite en otros sitios de la ciudad y otras modalidades del mismo rubro. Tal es el caso de Marta Laura, una comerciante que vende ropa invernal desde hace 30 años en inmediaciones del mercado San Antonio, quien afirma que la crisis en las ventas le impide pagar la luz de su puesto y de su casa.

“Las ventas cayeron a la mitad, antes me vendía 300 o 400 bolivianos al día. Ahora se vende 200 bolivianos, a veces sólo dos o tres prendas al día. Eso es para comer. Para los caseros y para el depósito no ganamos más nada”, explicó Laura.

Productores reportan pérdidas

El presidente de la Federación Departamental de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Fedemype), Salustiano Acapa, sostiene que en esta época del año los productores lograban vender hasta el 80 de su producción.

Según Acapa, en julio ya se vendía el 100 por ciento de la producción de la temporada. Sin embargo, el contrabando y la falta de control por parte del esto hace que esto ya no ocurra.

Las pérdidas para el sector se posicionan en un promedio del 40 por ciento durante esta temporada, lo que contribuye a la generación de más desempleo entre los pequeños y medianos empresarios locales, añade. “Tenemos que despedir no podemos estar soportando, hacer producir, producir y ya después no poder comercializar porque ya no se puede, no hay la capacidad de sostener a estos compañeros trabajadores”, agrega.

Por su parte, el presidente de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Humberto Valdivieso, afirma que las ventas de la ropa de invierno a nivel nacional han caído en un 60 a 70 por ciento en los últimos seis años. “No hay un control de la Aduana, no hay materia prima, no existen parques industriales, no hay condiciones de trabajo en Bolivia. Por eso es que hay una aceleración hacia el contrabando, y una desaceleración profunda hacia la producción”, agrega Valdivieso.

Finalmente, sostiene que nuestro país no cuenta con las condiciones que permitan dar competitividad a los emprendedores frente a las caídas de las ventas registradas durante las temporadas que antes eran sólidas para el comercio.



"Conamype reporta un descenso de 70% en los últimos seis años"



LA MICROEMPRESA PIDE LA APROBACIÓN DE UNA LEY QUE REGULE ESTE MERCADO

Culpan a la ropa usada, pero también se reportan bajas en las ventas de este rubro

Los presidentes de la Federación Departamental de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Fedemype), Salustiano Acapa, y de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Humberto Valdivieso, además de los comerciantes de ropa de invierno consultados por Los Tiempos, aseguran que la venta de la ropa usada es uno de los factores primordiales que ocasionaron la caída de su mercadería. Sin embargo, los vendedores de ropa usada de Cochabamba también se quejan de bajones de 30 por ciento en sus ventas.

El secretario general del Comité de la Ropa Usada de Cochabamba, Ediberto Colque, asegura que el comportamiento negativo de las ventas fue provocado por la continua aparición de revendedores provenientes desde el occidente del país, como las ciudades de Oruro y La Paz.

“El año pasado todavía estaba un poco mejor, ha habido siempre un bajón, hay una competencia desleal y realmente una proliferación de comerciantes y no es solamente en Cochabamba es a nivel nacional, sostiene.

Según Colque, el desempleo y la falta de políticas públicas por parte del Gobierno contribuyen a que muchas familias desempleadas decidan invertir pequeños montos de dinero para la venta de ropa usada.

“En época de invierno subía el consumo de ropa gruesa, ropa de abrigo, como poleras mangas largas, chompas, chamarras, todo eso. En este tiempo un poquito se eleva la venta, pero no siempre como antes. Es difícil que lleguemos a la comercialización como en las anteriores épocas”, dijo Colque.

Berta Camacho, que tiene su puesto de venta de ropa usada en la avenida San Martín, confirma las estimaciones de Colque. Su negocio, según explica, soporta una disminución del 20 por ciento de sus ventas con relación a 2016. A pesar de ello, asegura que logra mantener ese porcentaje, ya que importa ropa de primera calidad fabricada en Europa y Estados Unidos, lo que atrae a sus clientes.

“La gente no quiere la mercadería nacional porque dice que no dura, no les aguanta. Dicen que es desechable, una puesta y ya no hay”, explica.

Asimismo, agrega que las chamarras, las poleras, los chalecos y abrigos de pluma son los productos que los clientes prefieren para esta temporada, cuyos precios varían entre los 100 y 180 bolivianos, dependiendo de la prenda.

Ley mypes y de competencia

El presidente de Conamype, Humberto Valdivieso, quien ve en la ropa usada una competencia desleal, resalta la importancia de la ley de la Micro y Pequeña Empresa. Asimismo, reitera la necesidad de avanzar en la ley de competencias para el control de ropa usada, que permitirá reforzar el sector productivo de Cochabamba.

“Vamos a exigir que salga esa ley porque se tiene que controlar el mercado y el mercado está avasallado de ropa usada y de ropa china”, explica.

La ley mype establece la creación de un fondo de 10 millones de bolivianos para canalizar créditos y proyectos productivos.

También establece la creación de un registro único para las micro y pequeñas empresas que permitirá la acreditación para el funcionamiento legal.



"LA ROPA USADA HACE REBAJAR"

Cándida de Crespo vende ropa de invierno desde hace 30 años en el mercado de San Antonio. Ofrece chompas desde 50 bolivianos

Cándida de Crespo ofrece chamarras, chompas y otras prendas de invierno desde hace 30 años en su puesto ubicado en el mercado San Antonio de Cochabamba.

Su trabajo le permitió mantener a su familia y hacer estudiar a sus hijos. Sin embargo, el ingreso de ropa usada a los mercados de la ciudad provocó una caída del 30 por ciento en sus ventas, según explica. “Ha bajado especialmente este año. Hay mucho comerciante de la ropa usada. Es lo que hace rebajar harto, especialmente de la ropa usada, hace que se pierda que nosotros podamos vendernos”, dice.

Para esta temporada, ofrece prendas chilenas y peruanas, además de paceñas en costos que van desde los 50 hasta los 150 bolivianos. La comerciante tuvo que aumentar cerca de 20 bolivianos por cada unidad, debido al incremento registrado con los mayoristas.

A pesar de los aumentos, los clientes adquieren principalmente chompas desde 50 hasta 60 bolivianos. La comerciante afirma que son sus peores ventas de los últimos cinco años. Sin embargo, el conflicto comenzó a generarse hace más de 20 años, con la reubicación de las familias mineras que adquirieron ropa usada para subsistir, asegura.

“La peor época sería lo que nos ha arruinado la ropa usada, porque más antes ropa nacional sabíamos agarrar. Ahora, importado. Era tranquilo, había venta”, explica.



"PREFIEREN ROPA EXTRANJERA"

Juan Policarpio ofrece chamarras que trae desde la ciudad de La Paz. Destaca la calidad del cuero paceño y también de las telas coreanas

Las chamarras que Juan Policarpio ofrece en su puesto del mercado La Paz dejaron de venderse un 30 por ciento menos que el año pasado, según sus cálculos. Sólo ofrece chamarras y abrigos coreanos, porque considera que sus clientes prefieren este tipo de prendas, ya que son más “conocidas” que las que se producen en Cochabamba o La Paz, aunque cuesten más.

“Más que todo es la ropa usada (la causa de sus bajas ventas). Es la gran dificultad para todos los comerciantes de aquí. No tenemos materia prima buena para este tipo de prendas, tal vez algunas prendas ha mejorado la calidad de la materia prima”, explica.

Cientos de vendedores deben afrontar el incremento de las prendas al por mayor que adquieren en los puertos de chilenos y peruanos. Asimismo, se ven obligados a incrementar el precio de sus prendas al público para lograr obtener ganancias entre 15 y 40 bolivianos.

“El año pasado podríamos vender por lo menos unos 2 mil bolivianos diario, hoy en el día ni a mil llegamos”, lamenta el comerciante.

La escasez en las ventas se hacen notar en el mercado La Paz, según constató este medio durante un recorrido a diferentes comercios. Los clientes se acercan, preguntan y siguen caminando en busca de mejores precios.

lunes, 12 de junio de 2017

Ya tenemos que vender hilo...


200

Toneladas de fibra de camélidos procesará anualmente la factoría, que proveerá con hilo y tela de alpaca a reconocidas diseñadoras como Beatriz Canedo y Liliana Castellanos, para que elaboren sus prendas de vestir.

En junio de 2015, el Gobierno anunció que la planta de la estatal Empresa de Transformación de Fibra de Camélidos Yacana, tenía una inversión que ascendía a $us 37 millones. Asimismo, comunicó que procesaría 200 toneladas de fibra de camélidos, e iniciará operaciones en mayo de 2016.

El presidente Evo Morales dijo que la segunda industria del Estado establecida en el Parque Industrial de Kallutaca de El Alto, sería la fábrica de hilos de lana de alpaca y de llama Yacana. “No podemos seguir llevando lana de alpaca al Perú y que el producto retorne como hilo para que luego nosotros mismos la compremos, tenemos ya que vender hilo”, manifestó.

Para conocer más

* Se instalarán centros de acopio de lana de alpaca en el municipio de Pelechuco, La Paz y de lana de llama en el municipio de Turco, Oruro; se brindará capacitación a los pobladores de esas localidades.

* La planta generará 200 empleos directos; allí se producirán telas, hilo y otros productos de lana de alpaca y de llama.

* Esos productos tienen una gran demanda en el ámbito internacional, sobre todo en países de Europa dónde son bastante apreciados por su elevada calidad y delicadeza.

* El 16 de abril de 2014, el Gobierno aprobó, vía Decreto Supremo 1979, la organización e instalación de la Empresa Estatal Yacana.

* La empresa tiene como objetivo el aprovisionamiento de materia prima, producción, industrialización y comercialización de productos que son parte del Complejo Productivo de Camélidos.

* La estatal Empresa de Transformación de Fibra de Camélidos Yacana es dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Pese al contrabando, la industria textil es pilar de la producción nacional

Hasta 2014 esta industria generó aproximadamente 167.500 empleos directos. Hasta finales de 2015, había 51.938 microempresas, 856 pequeñas y medianas empresas (Pymes) y 45 empresas grandes. Actualmente, el 90% de la industria textil en Bolivia se concentra en el eje central del país: 60% en La Paz, 17% en Cochabamba y el 13% en Santa Cruz.

Hasta 2015, la contribución de la industria textil boliviana al Producto Interno Bruto (PIB) era del 0,9%, equivalente a 451 millones de dólares, es decir que su contribución no llegaba ni al 1%, considerando que el PIB nacional hasta 2016, era de aproximadamente 33 mil millones de dólares. Este rubro está severamente afectado por el ingreso de mercadería ilegal al país, en especial ropa usada y prendas chinas; aun así, el Viceministerio de la Micro y Pequeña Empresa del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, sostiene que esta industria es uno de los pilares en cuanto a producción en Bolivia. Se espera que hasta fin de año empiece a operar la estatal Empresa de Transformación de Fibra de Camélidos Yacana, con materia prima transformada en el país.

Según Saturnín Ramos, viceministro de la Micro y Pequeña Empresa del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, que días atrás estuvo presente en la Expo CapitaL, la industria textil es uno de los “fuertes” de la industria nacional, porque abarca el 22% del 32% de la productividad a nivel nacional, complementado con las otras áreas de transformación como la madera, metalmecánica y alimentos.

“Los textiles son el área fuerte en cuanto a producción en Bolivia, pero se hace con materia prima importada, ese es el problema. El Estado no ha podido consolidar la transformación de materia prima en el área textil hasta ahora; estimamos que hasta fin de año la empresa estatal Yacana ya estará produciendo fibra natural y el complemento, es decir, la parte sintética, que se logrará con la separación de derivados del petróleo, para generar plástico o polietileno y así conseguir la certificación de origen en el país, se tendrá que esperar un poco más”, manifestó la autoridad.

Según Ramos, hasta 2015 la contribución de la industria textil boliviana al PIB era del 0,9%, equivalente a 451 millones de dólares. Asimismo, informó que la industria textil en Bolivia contribuyó a la industria nacional con un 10,9%, en 1999; con un 9,5%, en 2006 y con un 5,5%, en 2015.

Entre otros datos económicos, señaló que hasta 2014 esta industria generó aproximadamente 167.500 empleos directos. Por otra parte, aseguró que hasta finales de 2015 había 51.938 microempresas, 856 pequeñas y medianas empresas (Pymes) y 45 empresas grandes.

Actualmente, el 90% de la industria textil en Bolivia se concentra en el eje central del país: 60% en La Paz, 17% en Cochabamba y el 13% en Santa Cruz.

Promover la productividad nacional

La principal preocupación de esa cartera del Estado es generar en la población boliviana una conciencia de consumir “lo nuestro”, o sea, productos nacionales. Ramos dijo que los medios de comunicación audiovisual motivaron a la juventud a consumir marcas internacionales, yendo en contraposición de lo que trata de hacer el Viceministerio. “Los medios de comunicación, con todo respeto, se van más al interés de la parte comercial y económica y no a la conciencia del consumo de productos nacionales”, criticó.

Ramos sostuvo que en las calles de las ciudades bolivianas prima la venta de productos de contrabando, en especial de ropa usada y productos chinos, y lamentó que el control de esa actividad con la intervención municipal y departamental aún no se haya consolidado.

“Desde hace años Chile empezó a trabajar en una guerra, no de armas, sino una guerra económica; es el único país que maneja y administra ropa usada en frontera, es difícil determinar los porcentajes que manejan, pues como todos saben, altas autoridades del Estado chileno están metidas en el tema de contrabando”, señaló.

El Estado boliviano es una instancia de decisión a la que le falta complementar sus brazos operativos, que en este caso son los municipios. “Hay una normativa que está en el Legislativo, que lastimosamente está postergada en su promulgación por (presión) del sector de ropa usada”, manifestó.

El Viceministro añadió que otro factor negativo es que en este momento no se tiene una industria textil consolidada, producto de la enajenación y la capitalización de empresas que en su momento generaron una deserción en el tema laboral.

Hay gente retirada de esas empresas que hoy en día forma parte del grueso que genera su propio auto empleo. “La idiosincrasia y la forma de ser del boliviano es que siempre ha sido trabajador, nunca ha sido flojo y siempre busca el mecanismo para sostener a su familia”, finalizó.

22.000 empresas textiles cerraron en el país

Según datos proporcionados por la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE) en pasados días, el contrabando, la legislación nacional y la falta de mercados están asfixiando a la industria textil boliviana, pues durante el último año, alrededor de 22 mil empresas textiles, entre micro y pequeñas, cerraron en el país.

El presidente de la Conamype, Humberto Valdivieso, precisó que el ente que dirige cuenta con 650.000 afiliados a nivel nacional, de los cuales en la actualidad 162.500 se dedican a los textiles y 195.000 que fabrican alimentos.

El dirigente detalló que el último año cerraron al menos 55 mil micro y pequeñas empresas de los diferentes rubros en todo el país, de las cuales casi el 40 por ciento corresponden al sector textil.

Destacó que hasta hace un par de años, los textiles superaban en número al resto de los rubros, aunque pese a la caída que registran siguen siendo pilar de la economía boliviana.

“El rubro de alimentos es el único que tiende a crecer, aunque levemente, en 2 o 3 por ciento cada año. Tampoco es fuerte, pero es el único rubro que se encuentra en condiciones, porque todos los (otros) rubros de Bolivia están en una sobrevivencia, por falta de protección”, enfatizó Valdivieso.

¿Qué piensa la Cadex sobre la industria textil en Chuquisaca?

De acuerdo con la información proporcionada por la gerente general de la Cámara Departamental de Exportadores (CADEX), Gisela Morales, el sector textil en Sucre y Chuquisaca tuvo algunos casos de éxito en los últimos años en el área de textiles, empresas como Awaj Warmi y otras locales que ofertan productos a la demanda de colegios e instituciones persisten en el mercado, sin embargo, habían otras empresas que exportaban tejidos en algodón que tristemente dejaron de producir, debido a los pocos mercados y la demanda temporal, sobre todo en Europa.

“Debemos reconocer también que cuando hablamos del sector textil debemos mencionar al principal producto que se exporta que es el de fustes o campanas para sombrero terminado”, manifestó.

Los datos de exportación reflejan que si bien se exporta fustes o campanas para sombrero terminado y prendas de tejido de alpaca no se ha diversificado la producción, debido a la difícil situación que un empresario privado debe sobrellevar con los incrementos en los salarios establecidos por el Gobierno, la baja en la productividad del personal, falta de incentivos para diversificación de producción y programas públicos que impulsen a ese sector.

Morales dijo que los mercados están abiertos no solo para la exportación, hay que comprender que la exportación es una opción a la cual se recurre cuando el mercado local y nacional no es grande. Si bien los mercados existen se debe considerar que el ingreso de productos del sector textil tiene que asumir retos de calidad, innovación e introducir diseños en las prendas de vestir.

Centros de Innovación Productiva

Pro Bolivia es una entidad pública desconcentrada dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, destinada a impulsar el incremento de la productividad y la diversificación de la matriz productiva, mediante la investigación e innovación tecnológica, asistencia técnica, capacitación y el acceso a la información, generando servicios, bienes, programas, proyectos y normas técnicas en beneficio de las unidades productivas manufactureras del país, orientada bajo los principios de complementariedad, eficiencia, transparencia, responsabilidad y compromiso.

De acuerdo con la información proporcionada por Marina Nina, consultora en Comunicación de Pro Bolivia, los Centros de Innovación Productiva (CIP), son centros especializados que promueven la dinamización y articulación de actores de los complejos productivos a través de sus servicios: investigación, innovación, transferencia tecnológica especializada y prestación de servicios técnicos, en el marco de las políticas de desarrollo productivo, facilitando la democratización y acceso a la tecnología priorizando micro y pequeña empresa, contribuyendo a mejorar la productividad y la diversificación productiva, con un enfoque de equidad de género, interculturalidad y producción más limpia.

Pro Bolivia cuenta con cinco Centros de Innovación Productiva (CIPs), que en general desarrollan programas y proyectos de innovación productiva especializada, ejecuta labores de asesoramiento técnico y tecnológico y acompañamiento especializado.

CIP Textil Camélidos El Alto

Laboratorio para análisis de productos de fibra textil.

Servicios en análisis y certificación de fibra camélida y teñido de hilo.

Apoyo en los procesos textiles desde el hilado al terminado de prendas.

CIP Cuero Cochabamba

Sala de máquinas (armado de puntas y talones de calzados)

Diseño y mordería (CAD/CAM) de seriado y escalado computarizado y servicio de corte

Laboratorio especializado en ensayos físicos del cuero y otros

CIP Madera El Alto

Tratamiento (secado) de materia prima.

Soporte tecnológico y productivo para carpintería y mobiliario.

CIP Textil

Camélidos Potosí

Procesos textiles desde el hilado, hasta el terminado de prendas.

Servicios en análisis de fibra camélida y teñido de hilo.

Investigación tecnológica del sector textil, fibra camélida.

CIP Madera San Buena Ventura

Dotación de una máquina de afilado y estelitado de sierras de aserradero.

Capacitación y Asistencia técnica en aserrío y mantenimiento de maquinaria (sierras).

domingo, 11 de junio de 2017

Ropa americana, el negocio que mueve a más de 2.000 personas



El negocio de la venta de ropa usada en Tarija se incrementó en estos últimos años, de tal manera que cada día de la semana existe una feria establecida en uno o más barrios de la ciudad. A ello se suman las tiendas o shoppings permanentes ubicadas en el centro de la ciudad.

Es así que esta actividad actualmente aglutina a más de 2.000 comerciantes, sólo en la capital tarijeña.
El secretario de actas del Comité Departamental de los Comerciantes de Ropa Usada, Percy Cardozo, expresó que en Cercado se registran alrededor de 2.000 gremiales que se dedican a este rubro. El número incrementa si se toma en cuenta a los provinciales, no obstante no hay un censo departamental que emita datos precisos.
El dirigente refirió que el desempleo es el motivo por el cual la cantidad de comerciantes aumentó en estos últimos años. “Se ha seguido recibiendo notas de afiliaciones durante estos últimos cinco años por la realidad del departamento y del país: la falta de empleo. Hay gente que trabajaba en la Gobernación, en las Alcaldías pero a raíz de su despido, del recorte de personal por la crisis o cierre varias empresas, han venido a dar a nuestro sector”, sostuvo.
Consultado sobre si hacen el control a los mayoristas, Cardozo dijo que indagaron sobre ello, sin embargo no los identificaron en Tarija. Señaló que éstos están en la Kantuta en Oruro, razón por la cual manifestó que es allí donde la Aduana Nacional debería actuar, sin necesidad de denuncia.
Agregó que les indigna que el Gobierno Nacional ataque al sector minorista sin tomar en cuenta la situación económica que vive la población en Tarija.

Ropa china
En caso de aprobarse la ley que prohíbe este tipo de actividad, los comerciantes aseguran que se dedicarán a la venta de ropa china.
“El 90 por ciento tiene previsto trabajar con la ropa china, entonces ahí sí va a ver el sector textilero el verdadero efecto negativo que causa esa ropa. Nosotros vamos a traerlo porque sale más barato adquirirlo y se vende más rápido”, dijo.

Fabriles
Los trabajadores fabriles en reiteradas oportunidades reiteraron la afectación que sufren las empresas textileras por la internación de este tipo de mercancía, pues al comercializarse la gente deja de lado la producción nacional. Es así que la economía en general se ve perjudicada.
El secretario general de la Confederación de Trabajadores Fabriles de Bolivia, Denis Cuevas, manifestó que en esta gestión se cerraron más de 20 empresas textileras en La Paz. Razón por la cual piden la eliminación de la actividad de la venta de ropa usada y productos chinos.
“La ropa usada y la ropa china son un veneno para el sector fabril”, dijo a tiempo de señalar que solicitarán que también se prohíba la importación de ropa china, pues de igual manera que la americana, afectan a las empresas bolivianas.
Aduana
El 29 de mayo la Aduana Nacional y otras instituciones por denuncia allanaron dos depósitos-tiendas de ropa usada en el centro de la ciudad. A su vez, constantemente realizan trabajos de comisos en el puesto de control de Pajchani, La Mamora y fronteras del departamento.
Por estas acciones esta institución de control fue objeto de amenazas de parte del sector gremial. Aseveraron que lincharán a funcionarios aduaneros si hacen algún comiso más.
En este sentido, el gerente de la Aduana Nacional, regional Tarija, Marcelo Miranda, expresó que ya presentaron la denuncia formal ante la Fiscalía en contra de Luís Fernando Álvarez y Percy Cardozo.
Explicó que mientras el proyecto de ley que prohíbe este comercio esté paralizado, no se pueden ingresar a las ferias a hacer los comisos respectivos.
El País eN hizo una inspección a los recintos aduaneros donde se hace la inutilización de la prendería usada. Constató que 20 toneladas de ropa americana es “picada” para enviarla a empresas textiles de La Paz.

Economista: la venta de ropa usada tiene 2 caras

El economista José Luis Porcel, en su análisis, indicó que la comercialización de ropa usada es un problema estructural, inicialmente fomentada por el Gobierno. Sin embargo, como ahora se le fue el control, trata de reprimirlo.
“Es un comercio que tiene dos caras, por un lado es totalmente nocivo, dañino para la economía nacional y para la salud de los habitantes que utilizan esa ropa, y por otro lado es un problema estructural porque son personas que trabajan por necesidad ante la incapacidad que tiene el Gobierno de no poder generar fuentes de trabajo o no generar las condiciones para que hayan empresas”, dijo.
Es así que esas personas se ven obligadas a incurrir en esa actividad para generar ingresos económicos para su sustento.
Porcel señaló que la salida al problema no es promulgar una ley que prohíba ese comercio, sino crear fuentes laborales.
Fue enfático al mencionar que el Gobierno Nacional gasta “mucho” dinero en publicidad, pero esta no es productiva, por lo que debería invertir esos recursos en la creación de micro empresas en el país.
Pues de esa manera los comerciantes podrían pasar a ser personas “productivas”.
Expresó que si esos comerciantes optan por trabajar en la venta de ropa china, es seguro que esa mercancía tampoco ingrese por la vía legal, por lo que simplemente se reemplazaría un problema por otro.
“Y así se destruirán las pocas empresas textiles e industriales que hay en Bolivia”.
Puntualizó que es importante que, como bolivianos, “consumamos la producción nacional”.

Fondos de reactivación productiva en investigación

El secretario de actas del Comité Departamental de los Comerciantes de Ropa Usada, Percy Cardozo, refirió que en el año 2006 el Gobierno Nacional promulgó el Decreto 28061 que señala la prohibición de la internación y comercialización de prendería usada; y la reconversión productiva para ese sector.
De los 80 millones de dólares destinados al sector, sólo se utilizó 14 millones. El saldo no se sabe dónde está, por lo que piden que se continúe la investigación y se esclarezca el caso.