martes, 25 de noviembre de 2014

Venden 60.000 fardos de ropa usada por semana

La comercialización de ropa usada en Santa Cruz ha pasado de ser una alternativa laboral a un negocio que mueve 60.000 fardos semanales en las 48 ferias que se instalan en las diferentes zonas del departamento. Entre tanto, la Aduana Nacional de Bolivia (ANB) a la fecha ha decomisado 400 toneladas de prendería de medio uso, registrando una leve disminución con relación a la pasada gestión.

Demanda mueve el mercado de la ropa usada. Rodolfo Condori, secretario general del Comité Departamental de Ropa Usada de Santa Cruz, informó que los 20 mil gremialistas que expenden ropa usada en el departamento mueven 60 mil fardos semanalmente en las 48 ferias que se realizan en la ciudad de Santa Cruz.

"Cada semana un comerciante llega a vender tres fardos de prendas usadas en alguna de las ferias que se instalan en Santa Cruz, esto debido a la buena demanda que existe de parte de la población", dijo Condori.
En este marco, Condori indicó que un fardo de ropa usada puede llegar a costar entre 400 a 1.530 bolivianos, dependiendo de la calidad y el tipo de prendas.

"Un comerciante en una jornada llega a ganar entre 800 a 2.300 bolivianos, situación por la que este sector en cuatro años ha insertado a 2 mil nuevas personas que actualmente venden estos productos", comentó el ejecutivo de este sector al señalar como ejemplo que en un fardo de jeans trae 80 unidades, en el caso de poleras tipo polo, ronda entre las 180 y 200 prendas, si se trata de ropa de niños el empaque contiene 500 prendas y en caso de las medias el fardo contiene 2.500 pares.

Aduana endurece controles Marlene Ardaya, presidente de la Aduana, informó que con el fin de evitar el ingreso de ropa usada al país, han reforzado los controles aduaneros con operativos como el Kollasuyo, que se realiza con la frontera del Perú y también están trabajando en la frontera de Chile.

"Hasta la fecha tenemos decomisadas 400 toneladas de ropa usada a nivel nacional, hemos destruido 1.306 y se destruirá el próximo mes 166 toneladas, sin embargo, cada fin de año ingresa una mayor cantidad", concluyó Ardaya.

Efecto negativo
2.000 empresas cerraron por la ropa usada en Santa Cruz

Ropa usada afecta a las PYMES. "La venta de ropa usada influye negativamente en aquella que se produce aquí en Santa Cruz y a nivel nacional, ya que la mercadería usada llega en cantidad y llena las ferias de los barrios, lo cual nos genera una gran pérdida a nosotros los pequeños productores", informó Félix Nicasio, director de la Cámara Departamental de la Pequeña Industria y Artesanía de Santa Cruz (Cadepia).

Mencionó que en la gestión 2013 se cerraron 2.000 unidades productivas del sector de confecciones textiles en el departamento, dejando de generar 5 mil fuentes de empleo.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Segundo aguinaldo y la ropa usada afectan a los textileros

Los productores de prendas de vestir son afectados por el ingreso de ropa a medio uso y ahora aseguran que no podrán cubrir el pago del segundo aguinaldo, que debe ser cancelado hasta el 31 de diciembre, según el Gobierno.
"No hay posibilidades de pagar. Teníamos un taller de chamarras que lo cerramos por siete años. No se vendía nada porque junto con la ropa usada ingresó cualquier cantidad de chamarras de cuero que costaban un tercio menos que nuestros productos”, señaló el gerente administrativo de Calzart Bolivia, Rolando Saire.
La microempresa se dedica a la confección de calzados y otros artículos en cuero, como las chamarras.
Explicó que las chamarras de cuero que vienen con la ropa usada se las vende entre 150 y 300 bolivianos.
"A nosotros, sólo el cuero nos cuesta 400 bolivianos y el costo final es de 700 a 800 bolivianos, pero no podemos vender a ese precio”, lamentó.
Por esta razón, muchos microempresarios dejaron de elaborar chamarras y sus talleres ahora reparan prendas usadas.
Esta situación se replicó en otros emprendimientos.
Carla Frías, dedicada a la confección de prendas de vestir hechas de alpaca, despidió a dos de sus empleados este año y convirtió su negocio en uno familiar.
"Ya no podíamos sostener a nuestros trabajadores y después de pagar el doble aguinaldo el año pasado tuvimos que retirarlos”, ejemplificó la comerciante que ofrece sus productos en la calle Sagárnaga.
Andrea C. también confecciona prendas de alpaca e indicó que se dedica al negocio con su esposo.
"Nosotros no podemos contratar a más personas y más con las cargas sociales que debemos sostener. Así que nos mantenemos con la misma producción desde hace varios años”, precisó.
Afirmó que las ventas bajaron por el reducido número de turistas. "Creo que tenemos una mala imagen como país y los turistas ya no llegan en la misma medida. Además, el pago del doble aguinaldo no nos beneficia porque las personas de acá (bolivianos) no compran artesanías. Así que la situación es difícil para nosotros”, aclaró.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Exponen la historia en tejidos en Quillacollo

Con el objetivo de impulsar conocimiento, acercamiento y conciencia de la historia y la cultura boliviana en la población cochabambina a través del arte textil, el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef) inauguró anoche su exposición Tejiendo la Vida en el hall del cine teatro Teófilo Vargas de Quillacollo.

Con 30 fotografías de alta resolución y tamaño a escala real, el Musef expone el proceso del tejido de las culturas de tierras bajas y altas del país.

La directora del Musef, Elvira Espejo, explicó que las fotografías expuestas en Quillacollo son la reproducción de una parte de los 30 mil objetos que se guardan en el Museo Nacional de La Paz y que constituyen una gran riqueza histórica y cultural, muchas veces desconocida por el resto del país.

Según Espejo, las exposiciones tradicionales hasta la fecha han mostrado la belleza superficial, color, estilo, cronología, región y período, pero “detrás de esta obra hay mucho que decir, está la materia prima, la cadena operatoria, el proceso dinámico, los instrumentos, los tintes naturales, planificador del color, planificador de la iconografía, huesos para ovillas, las estructuras, la técnica del textil”, explicó.

En la ocasión también se presentó el catálogo de 500 páginas “Tejiendo la vida”, compendio elaborado por la Directora del Musef, Dennis Arnold y Freddy Maidana.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Tejidos del pensamiento



Santusa Quispe es una artesana de trenzas largas de Candelaria (Chuquisaca) que suele hacer callar a todo el mundo con su voz templada cada vez que abre la boca. Una mujer que a veces amarra una palabra detrás de otra con los párpados cerrados y el gesto vacío, como si estuviera en trance. Una hilandera que casi todos los días se sienta varias horas en el suelo, sobre una alfombra, para conversar con el mundo que le rodea a través de los tejidos que enfrenta.

En uno de ellos retrató una vez la batalla de Jumbate (1816) —una lucha épica en la que los indígenas yamparáez, arma- dos únicamente con palos y piedras, acabaron arrancando el corazón de sus enemigos: los españoles del ejército realista—. En otros, habla sobre el matrimonio, sobre la cosecha, sobre la fauna y la flora regionales, sobre lo que los abuelos (los “antiguos”, así los llaman) contaban antes.

Para Yomar Ferino, 32 años, pelo azabache, ojos marrones, manos de niña, textiles como los suyos son una herencia indispensable que debemos conservar, nuestra memoria genética. Me lo dice rodeada de un sinfín de ellos que cuida como si se tratara de su biblioteca, sentada sobre un par de gradas pequeñas, dentro de su local comercial, ubicado en el número 810 de la calle Linares de La Paz. “En estos hilos, la historia de nuestros ancestros cobra vida de nuevo—explica (casi recita) mientras extiende uno de los trabajos que custodia para que yo pueda apreciar hasta las puntadas más finas—. Su iconografía te describe lugares y situaciones, un paisaje, un ritual, te narra. Y no solo muestra el ayer. También, la modernidad: los helicópteros, el desarrollo, las bicicletas”.

Su madre tardó en armar su colección, que contiene decenas de ponchos, fajas y tapices parecidos a los que ahí ahora a mi alrededor, más de 30 años. “Cuando yo era joven —recuerda Yomar—, se los traían en atados de 50 en 50, de 100 en 100. No todos eran bellos, pero si querías uno, te obligaban a adquirir el resto”. Muchos de ellos fueron teñidos con ingredientes naturales, como la cochinilla, y confeccionados a mano.

Perro guardián

Cada diseño suele identificar a grupos concretos. En cada uno entran en juego conocimientos que ninguna tejedora estudió —sobre todo, geométricos—; y además, conceptos matemáticos muy vinculados a la cotidianidad, como simetría o paralelismo.

Cuando visité a Santusa hace tres años, ella comentaba que todo nacía de “su pensamiento”, que al tejer reflejaba lo que veía en sueños. “Porque durmiendo también se piensa”, aleccionaba sin perder de vista una funda para laptop que estaba finalizando.

Yomar me dice que su madre cree que un día el sol se irá y nos sumergiremos en un periodo de oscuridad. “Y entonces solo estos tejidos serán capaces de calentarnos”.

A ratos, el negocio de Ferino se asemeja más a un repositorio que a una tienda, ya que muchos de los textiles en exhibición no están a la venta: vestidos negros como las tinieblas que alguna vez mencionó su madre, aguayos con olor a viejo que pertenecieron a quechuas insignes. “A veces, viene alguien que se los quiere llevar, pero su valor es incalculable. Hasta un camión me han ofrecido por ellos —Yomar arquea la cejas, como si se resistiera a creer que le hayan tentado con semejante oferta—. Y acá se quedaron”.

Yo mismo fui testigo hace varios años, en este mismo ambiente opaco y sin ventanas, de una escena esclarecedora. Manuel Sillerico, sastre de origen aymara, baja estatura y melena canosa tipo dandy, un tipo hábil y muy elocuente, trataba de hallar la tela ideal para armar los detalles de una nueva chaqueta para el presidente Evo Morales. Y Yomar se negó varias veces a sacramentar la venta de una que lo había seducido profundamente. “Es una pena, porque es de las que tienen ajayu (espíritu)”, trató de convencerle Sillerico. “Por eso mismo, cortarla sería un sacrilegio”, lo dejó callado ella.

Para protegerse, Yomar tiene en la entrada un perrito albino (pequinés) llamado Bubu —que ladra ante los clientes en los que no confía— y también illas. “Figuras con forma de pareja, de serpiente, de sapo, que nos cuidan, que nos transmiten fuerza y sabiduría”, me explica. A su lado, hay ahora unas cuantas de tamaños disímiles: una es muy pesada, se utiliza para sanaciones y proviene supuestamente de una “roca del espacio” —de un meteorito—; otra es un cóndor y representa a la autoridad; y a su vera, una anciana de piedra con dos pezones enormes funciona como símbolo de la fertilidad.

Yomar se pone de cuclillas y me va mostrando cada uno de estos talismanes sin apresurarse. Y luego me cuenta que cuando era bebé su madre le envolvía como si fuera un rollito de queso en un trozo de bayeta, un tejido rústico del mismo color que la tierra.


viernes, 14 de noviembre de 2014

Pedirán a Chile que restrinja el ingreso de ropa usada a su país



La Aduana Nacional de Bolivia (ANB) pedirá a su par de Chile que restrinja el ingreso de ropa usada a su territorio para evitar que este producto llegue de contrabando al país. La solicitud se la hará luego de que esta nación aceptara realizar controles.

La presidenta de la ANB, Marlene Ardaya, afirmó ayer que hará la solicitud en la primera reunión que sostenga a fin de año con su homólogo chileno, Gonzalo Pereira, luego del aval que diera el Gobierno chileno para realizar el control de la ropa usada.

“Básicamente vamos a pedirle la restricción. Estamos de acuerdo con la política que ellos tienen de nacionalización en sus fronteras, considerando que hay gente que no tiene recursos para comprarse ropa nueva, pero digamos que esto sea racional”, afirmó la autoridad aduanera. En varias oportunidades la presidenta de la Aduana denunció que la internación de ropa usada al país se debía a la política que tiene Chile de nacionalización de esta mercadería.

“No podemos pedirles que no nacionalicen, pero que racionalicen en función de la cantidad de habitantes y la cantidad de lo que se está nacionalizando”, sostuvo la autoridad. El jueves pasado, la titular de la ANB informó que el Gobierno chileno, mediante su director de Aduanas, Gonzalo Pereira, envió un fax en el que expresa su voluntad para elaborar un plan de control de la ropa usada.

La presidenta leyó parte del comunicado que señala: “Comunicar que el director ha encargado elaborar alguna propuesta de solución con las unidades técnicas competentes a fin de trabajarlo conjuntamente en un futuro próximo, lo que informaremos a la brevedad”. Esta situación fue demandada por Bolivia desde 2013, incluso ante la Organización Mundial de Aduanas.

Efecto. Consideró también que esta actividad afecta a la economía chilena y sería una de las razones por las que el país vecino está dispuesto a controlar. “Entendemos que quizás para ellos signifique un problema, porque no solamente es un problema para Bolivia hacia este lado, sino que también puede estar impactando hacia adentro, a su propia industria, puede estar generando algún daño; es por eso que se han pronunciado de esta manera”, expresó Ardaya.

Ratificó que en Bolivia la política es evitar el ingreso de esta mercancía. “Podemos hacer un control conjunto, podríamos actuar sobre fronteras (…), además que Chile tendrá que darnos, por ejemplo, la cantidad de importaciones que se está haciendo”.